“Y ahora..el poder en el Legislativo”

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Por Omar Aguilar

Por mucho tiempo el problema del robo de trenes paso inadvertido o  fue minimizado, toda vez que solo se trataba de daños materiales, y mucho de ellos, asegurado no figuraba como problema social.

Sin embargo, debido a que la delincuencia organizada fijó sus ojos en este lucrativo negocio, resultó que el problema sí era mayúsculo. Y es que el sector ferroviario del país representa un importante motor de la economía nacional.

Las cifras más recientes indican que entre 1995 y 2015, el ferrocarril pasó de movilizar 37 mil 600 millones de toneladas de carga a 84 mil 451 millones, que lo coloca en octavo lugar a nivel mundial en carga movilizada.

Lo malo es que desde finales de 2017, se ha presentado un aumento sostenido de reportes de robo a los ferrocarriles. En el primer trimestre se presentaron 125 en todo el país, y en el último trimestre se registraron 720, un crecimiento de 476 por ciento.

Sobre las afectaciones que involucran directamente al ferrocarril, subieron casi un 20 por ciento durante el último trimestre de 2017, mientras que a nivel de vía se acrecentaron más del 65 por ciento.

Y bueno pese a que el Congreso de la Unión está paralizado debido al actual proceso electoral, el diputado priista Ricardo David García Portilla expuso que el robo a ferrocarriles es una problemática focalizada en Veracruz, Puebla, Guanajuato y Querétaro, que concentran casi el 50 por ciento de la incidencia de este delito a nivel nacional durante el año anterior

Por eso, planteó exhortar a los gobiernos de Veracruz, Puebla, Guanajuato y Querétaro para que, en el ámbito de sus atribuciones y de manera coordinada, establezcan protocolos de seguridad para prevenir y combatir el robo y descarrilamiento de trenes, en virtud del incremento exponencial de estos hechos delictivos.

Esos primeros tres meses de 2017, en Veracruz solo se contabilizaron 4 casos de robo a tren, mientras que para el segundo trimestre, se reportaron 105; en el tercero, 91, y en el cuarto 105, alcanzando un total de 276 hurtos. En Puebla, se acumularon 230; Guanajuato, reportó 196 casos, y en Querétaro, 122 robos.

De acuerdo a medios de comunicación, uno de los modus operandi de los grupos del crimen organizado para robar los trenes, consiste en emplear a niños y personas de la tercera edad para sabotear las vías del ferrocarril y provocar los descarrilamientos. Además, los pobladores colocan y cuidan los obstáculos en las vías, tales como piedras o barricadas, y participan en los saqueos para llevarlo hurtado a camionetas ubicadas a las orillas de las vías y, posteriormente, a distintas bodegas.

Conforme a Ferromex y Ferrosur, otro método es aflojar y engrasar las vías del tren, que provocó el descarrilamiento de cinco trenes entre finales de abril y la primera quincena de mayo pasado.

El diputado del PRI expuso que el repunte en la incidencia de robo a trenes ha tenido importantes afectaciones para el desarrollo económico del país, debido a que ha provocado la detención de operaciones en plantas industriales y puertos, ya que no llegan insumos y no pueden salir productos.

Este delito representa un daño grave a la actividad productiva y significa un riesgo para la seguridad de las comunidades enclavadas en las inmediaciones de las rutas del tren, porque también transportan productos tóxicos; el descarrilamiento de un ferrocarril que contiene cloro, puede provocar la contaminación de la atmosfera hasta en un radio de un kilómetro.

Fin

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